Me perdí en lo oscuro de tu mirada,
en lo profundo de tu ser;
ahí donde te veo, pero no te puedo alcanzar.
Siento tu presencia rodeando mi ser,
tu alma acaricia la mía como si de fuego se tratara.
Intenso, cruel, destructivo; así me desarmas.
Me envuelves, me destrozas, me levantas.
Me sabes como el primer trago,
amargo, dulce, a cielo.
Inalcanzable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario