viernes, 26 de enero de 2018

Lo que no es

Respóndeme entonces, ¿dónde quedaron tus promesas?
Dime pues, ¿qué significó para ti?
Ni si quiera tu lo sabes, y es que no lo ves.
No te quema, no te duele como a mi.
¿Qué me has hecho?
¿No te basta?
Llegas, sonríes, me muestras lo imposible y te desvaneces.

Soy marioneta de tu teatro, 
la mejor actriz de tu reparto.
¿Lo peor?
Lo peor es que me bastan tus migajas,
tus sonrisas a medias.

Lo que podría, pero no es.

Inalcanzable

Me perdí en lo oscuro de tu mirada,
en lo profundo de tu ser;
ahí donde te veo, pero no te puedo alcanzar.

Siento tu presencia rodeando mi ser,
tu alma acaricia la mía como si de fuego se tratara.
Intenso, cruel, destructivo; así me desarmas.
Me envuelves, me destrozas, me levantas.

Me sabes como el primer trago,
amargo, dulce, a cielo.
Inalcanzable.

Nada más

Quisiera poder leer tu mente.
Quisiera saber si todavía me amas como lo hago yo.
Quisiera saber si tú pulso se acelera o si te falta la respiración.
Quisiera saber si ya me olvidaste, si seguiste adelante.

Recuerdo cuando te conocí, había algo en tu rostro.
Había misterio a tu alrededor.
Era como si a pesar de no conocerte, algo en mi podía leerte.

Ahora no siento nada, sólo dolor.
No hay vez que te vea, que no me parta el corazón.
Ya no te leo, porque hacerlo me duele.
Sé que algo te aflige, y no hay nada que pueda hacer.
Quisiera ayudarte, pero apenas estoy en pie.
Mi alma te echa de menos, pero ya no hay nada más que hacer.

El tiempo lo dirá

A todos les digo la misma historia.
Todos conocen el mismo diálogo.
Todos creen saber qué pasó, pero en realidad ambos escondemos algo.
"Cada uno siguió su propio camino", o "fue lo mejor, ambos lo decidimos". Son frases simples que esconden muchos secretos.

Aunque puede que algo tengan de verdad, sí fue nuestra decisión.
Nos pedimos perdón, pero eso nunca será suficiente. Se necesita más que un lo siento, para dejar ir el dolor, para olvidarnos de nuestras faltas y por fin decirnos adiós.

Tú sabes la verdad.
Yo conozco el dolor.

No me malentiendas, sé que te dolió. Puedo verlo en tus ojos, nadie te conoce mejor que yo. Pero si algo sabemos es que no es el mismo dolor.

El tuyo es por no saber cómo amarme.
El mío por darte demasiado amor.
El tuyo por dejar que tus demonios nos consumieran.
El mío por quitarte tu voz.

Sólo el tiempo lo dirá, y aunque me he rendido, en esta vida, no hay nada dicho.
Es inevitable pensar en el dolor que me causaste, pero también en todo lo bueno que me mostraste.

Ojalá esos recuerdos sean los únicos que permanezcan en mi mente. Ojalá todo lo malo se desvanezca, aunque lentamente.
Ojalá pueda verte un día sin sentir este dolor, ojalá que algún día solo haya el recuerdo del amor.

Flor de invierno

Flor de invierno, con tu intenso color
emanas vida, congelas el sol.
Fría es tu alma, profunda tu voz.
Engañas con dulzura, destrozas con amor.

Pétalos de diamante, corazón de metal. 
Tu llanto me duele, me hiere al pasar.
Coraza de hierro, armadura celestial, 
vives un invierno de gran soledad.

Hojas de cristal, brillo natural, 
espero veas toda tu intensidad. 
Flor de invierno, eres letal. 
Aún con tu veneno, no te dejo de amar.

Dejarte ir

Tengo que reconocer que no todo fue malo.
Me hiciste feliz, más de lo que pude haber imaginado.

Fuiste mi sol en los días oscuros.
Fuiste la calma en medio de las tormentas.
Fuiste mi brújula cuando perdí el norte.
Fuiste como gravedad, que me mantenía en la tierra.
Y también fuiste como la nave que me llevaba a las estrellas.
Viste lo peor de mí, y me amaste a pesar de eso.

Pero nos dejamos llevar por las circunstancias.
Dejamos que nuestros demonios nos consumieran.
Dejamos que nuestro amor se apagara.
Y que nuestras almas se apartaran.

Te amo con cada fibra de mi ser, pero por ahora nos estamos lastimando.
Deseo con todo el corazón, que el destino nos vuelva a juntar.
Pero si eso no llegara a pasar, quiero llevarme tus mejores recuerdos.
Quiero amarte sinceramente, y con ello dejarte ir.

Lo peor

Tal vez aquello no fue una traición. Tal vez nunca la tocaste.
Tal vez nunca la besaste o le dijiste que la amabas, pero se sintió como si lo hubieras hecho.
No se trata de lo que no hiciste, se trata de lo que no debías, pero aun así escogiste hacer.

Se sintió como un engaño, porque en tu corazón me habías reemplazado.
Porque en tu corazón, la escogiste a ella por sobre mí.
Porque a pesar de estar conmigo, era a ella a quien buscabas, con quien pasabas tiempo, y en quien pensabas cada momento.

Lo peor no fue que ella era mi amiga.
Lo peor no fue tu indiferencia.
Lo peor fue que jugaste con fuego, y me quemaste a mí.
Lo peor fue aquello que rompiste a tu paso.
Lo peor fue que aun así, yo seguí ahí.

Me dejaste creer que no valía.
Me dejaste creer que era reemplazable.
Me dejaste creer que no era suficiente.
Me dejaste creer que no podía ser amada.

Y me dejaste caer en el dolor, el miedo y la inseguridad.
Pediste perdón mil veces, pero nunca hiciste nada.
Dejaste que pensara que debía luchar por mi lugar junto a ti, en vez de tú querer que estuviera ahí.
Me llamabas princesa, pero en lugar de ser mi príncipe; te convertiste en el dragón.
Al final, me venciste.
Y aunque me mantuve por mucho tiempo en el juego, me sacaste del tablero.
Perdí la partida, pero esta vez no voy a regresar.

Esta vez ya doy todo por perdido.

Lo que no es

Respóndeme entonces, ¿dónde quedaron tus promesas? Dime pues, ¿qué significó para ti? Ni si quiera tu lo sabes, y es que no lo ves. N...